
Porque no existen hadas, ni principes, ni sueños!
engañar, es una auténtica joya que no tiene desperdicio; me ocuparé pronto de ella. Adelanto que viene de gannire, palabra de origen onomatopeico que significa en principio gruñir; de ahí en-gañar, origen no sólo del engaño, sino posiblemente también del lenguaje y de su carácter engañoso. Volviendo a la decepción, y aplicándola al tema concreto de la reforma de la enseñanza, cuanto más adelante va, más fuerte y acongojante es la sensación (sobre todo en la desembocadura del sistema) de que no se trata sólo de un sentimiento, que para que esa sensación sea tan vívida, se necesita además que alguien tenga voluntad de engañarte, que haya alguien alimentando sin cesar esa sensación. Y parece que las cosas van por ahí: en Cataluña, donde hubo mucha prisa, e incluso fiebre por implantar la Reforma, el profesorado de los centros de Enseñanza Pública Secundaria (y cada vez más, también los usuarios de estos centros), no es que estén decepcionados por unas expectativas que no se han cumplido; no es eso, sino que se sienten engañados, alevosamente engañados por una Administración que ha decidido convertir la Enseñanza Pública en Asistencial.Mentira piadosa: es la afirmación falsa proferida con intención benevolente. Puede tener como objetivo el tratar de hacer más digerible una verdad tratando de causar el menor daño posible. Suele ser utilizada simplemente para evitar fricciones innecesarias, secuelas o actitudes que pueden ser desagradables para alguien. En política, la mentira noble es asociada con la falsedad de los gobernantes destinada a preservar la armonía social. Platón ya se refería a este tipo de mentira en La República. La aceptación de las acciones sobrenaturales de Santa Claus es una de las mentiras piadosas más usadas, dirigida a los niños con el fin primordial de lograr su felicidad.