miércoles, 19 de noviembre de 2008

El Tiempo

Una vez Dios bajó del cielo, vino a este mundo y vio lo que había en él. Todo le interesó, pero más que nada, un viejo, porque en él se manifestaba el misterio de la muerte. Se acercó Dios hasta donde estaba el viejo y dijo:

- Tú serás el Tiempo. Te daré ese poder. Tendrás una varita mágica. Con ella tocarás las cosas y les pondrás su duración.

El viejo Tiempo se fue por el mundo, tal como le había mandado Dios, llevando en sus manos la varita mágica. Caminó mucho por una antigua ciudad y vio que había una terrible tormenta de agua, viento y truenos. Dios preguntó:

- ¡Oh, viejo Tiempo! ¿Cuánto durará esta tormenta?

Y el Tiempo dijo:

- Sólo seis horas y limpiará la atmósfera.

Siguió el viejo Tiempo por el mundo, mientras Dios lo seguía. Llegó a una cárcel y tuvo la visión de un condenado. Entonces inquirió:

- ¡Dime, gran Tiempo! Cuánto estará preso este hombre?

El Tiempo dijo:

- Un año nada más, porque es solamente un vulgar ladrón.

Siguió caminando el Tiempo, y observó a un hombre que estaba trabajando. Dios preguntó:

- ¿Cuánto tiempo trabajará este hombre?

Contestó el viejo:

- Únicamente una semana, porque es muy haragán.

Poco después, el Tiempo vio un rosal que crecía esbelto como en tierras de sueños. Interrogó Dios:

-¿Cuándo dará rosas el rosal...?

El Tiempo respondió:

- Mañana mismo, el capullo se abrirá con su fragancia.

Horas más tarde, el Tiempo tuvo la visión de un hombre que padecía de locura.

Preguntó Dios:

- ¡Oh Tiempo! ¿Cuánto le durará la locura a este hombre?

Y el Tiempo contestó:

- Siete años y luego morirá.

Caminó el Tiempo y vio gente que vivía feliz. Dios preguntó:

- ¿Hasta cuándo vivirá feliz esta gente?

El Viejo contestó:

- Toda la vida. Es gente buena.

Siguió caminando el Tiempo y contempló a un hombre leyendo un libro. Dios quiso saber:

- ¿Cuánto tardará este hombre en leer su libro?

- Muchos libros más leerá y tardará muchos años. Es un sabio.

De pronto el Tiempo vio a un Rey que pasaba en sus carrozas. Dios preguntó:

- ¿Cuántos años el Rey reinará?

Y el viejo Tiempo respondió:

- Muchos años durarán las cosechas de su Reino.

El Tiempo avanzó por el mundo y tuvo la visión de una pareja de amantes. Dios preguntó:

- ¡Oh Tiempo! ¿Cuánto durará el amor de los amantes?

- No sé... quizás, hasta que los lirios se marchiten...

Por fin, Dios se acercó al Viejo Tiempo y le preguntó:

- ¿Cuándo morirás...?

Y el Viejo respondió:

- Cuando el Libro de mi Vida se cierre para siempre...

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